Síntomas de un Tratamiento de Conducto Fallido

El tratamiento de conducto tiene una tasa de éxito muy alta, pero en algunos casos un diente tratado puede reinfectarse. Conocer las señales de advertencia permite la intervención temprana, frecuentemente salvando el diente.

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¿Cuáles son las causas de los tratamientos de conducto fallidos?

Días, semanas, meses o incluso años después de una terapia de conducto, un paciente puede descubrir que su tratamiento de conducto inicial no sanó bien. Un trauma reciente o una caries pueden comprometer de nuevo la zona del conducto y causar una infección. En la mayoría de los casos, uno de estos problemas causa el fracaso del tratamiento de conducto:

Deterioro del sellado coronal

Después de un tratamiento de conducto, el endodoncista o tu dentista general sellan la parte coronal del sistema de conductos. Lo sellan con una restauración permanente para proteger los conductos de más infecciones. Si este sellado coronal se deteriora, el diente vuelve a quedar vulnerable a la filtración de bacterias y puede volver a infectarse. Para prevenir

Deterioro de la corona que provoca un tratamiento de conducto fallido

Cuando el endodoncista coloca la corona, que protege el diente, demasiado tarde después del procedimiento, las bacterias pueden volver a entrar. Esto también es posible si la corona se rompe o se agrieta por una lesión. Siempre le recomendamos al paciente que regrese con su dentista general lo antes posible para restaurar el diente tratado con una restauración permanente. Tu dentista puede recomendarte una corona para los dientes posteriores tratados con conducto.

No limpiar bien el conducto

Si los conductos son demasiado estrechos, curvos o tienen un sistema complejo, se vuelve difícil y a veces imposible limpiar el sistema de conductos. En otros casos, las radiografías dentales originales no muestran grietas ni reabsorciones en el tejido que podrían albergar bacterias. Si los conductos no se limpiaron bien, la infección podría volver a aparecer y extenderse con facilidad.

Caries o trauma que provoca un tratamiento de conducto fallido

En algunos casos, el conducto queda comprometido debido a una nueva lesión en el diente o una caries que vuelve a exponer el tejido sensible del diente a la infección.

¿Cuáles son las señales de un tratamiento de conducto fallido?

Ya sea que te hayas hecho un tratamiento de conducto hace 12 semanas, 12 meses o 12 años, es importante que estés pendiente de tu salud dental. Si empiezas a tener señales de un tratamiento de conducto fallido, como dolor, hinchazón, secreción o un absceso en la línea de la encía que no se quita. Es importante que busques tratamiento. ¿Sientes que puede que tengas un tratamiento de conducto fallido? Ponte en contacto hoy mismo con tu equipo local de endodoncistas.

Las complicaciones de un tratamiento de conducto son serias y debes ver a tu dentista de inmediato. Ya sea que tu tratamiento de conducto se haya hecho hace meses o incluso años, puede que sientas que algo no anda del todo bien. Tal vez tengas un dolor de conducto que va y viene cerca del diente afectado. O quizás notaste que de repente eres más sensible al calor y al frío que antes.

De muchas maneras, las señales y los síntomas de un tratamiento de conducto fallido son parecidos a las sensaciones que quizás te motivaron a buscar el procedimiento en primer lugar. Cuando la terapia de conducto sana con normalidad, el paciente suele sentir una reducción drástica del dolor. Sin embargo, un tratamiento de conducto fallido dará como resultado los mismos síntomas que en un inicio dejaron ver la necesidad del tratamiento de conducto.

Señales de un tratamiento de conducto fallido:

• Dolor en el diente después de un tratamiento de conducto

En un tratamiento de conducto que sana bien, el dolor normalmente debería desaparecer después de solo unos días. Sin embargo, en caso de que las bacterias hayan vuelto a entrar al conducto, es probable que sientas un dolor fuerte en el diente infectado.

• Hinchazón

A medida que la infección avanza, muchas veces también sentirás hinchazón.

• Secreción

En algunos casos, tendrás secreción en el diente afectado. Esto podría indicar que se formó un absceso a causa de la infección.

• Mayor sensibilidad en el diente

En algunos casos, esto podría significar que eres más sensible al calor o al frío; por ejemplo, quizás te resulte insoportable comer helado o tomar sopa caliente. En otros casos, podrías ser más sensible a cualquier presión, como cuando comes o aprietas los dientes.

• Absceso o grano en la mandíbula

Si notaste un absceso o grano en la mandíbula que no se quita, puede que tu cuerpo haya formado un trayecto fistuloso con la intención de drenar el pus relacionado con una infección.

• Sinusitis maxilar de origen endodóntico

En algunos casos, las infecciones en tus dientes de atrás pueden extenderse hacia el seno maxilar. Cuando esto pasa, tendrás problemas de sinusitis como escurrimiento nasal, congestión, nariz tapada, dolor de cara y de mandíbula, y mal aliento.

• Decoloración del diente

Si notaste que el diente se está oscureciendo o cambiando de apariencia, puede ser una señal para que lo revisen.

• Ningún síntoma

En algunos casos, puedes tener un tratamiento de conducto fallido sin dolor, hinchazón ni otros síntomas. Tu primera pista de que algo anda mal puede venir de una radiografía de rutina en el consultorio de tu dentista, y por eso es tan importante mantener tus citas dentales al día.

¿Por qué necesito un tratamiento de conducto?

En casos de lesión o caries, las bacterias pueden meterse dentro del conducto del diente y causar infección e inflamación. Cuando esto pasa, necesitas una terapia de conducto: un endodoncista limpia la pulpa (y cualquier infección) del conducto, rellena el conducto con un material parecido al hule, y sella el espacio para prevenir más infecciones.

En un inicio, la terapia de conducto suele ser necesaria cuando un trauma, una lesión o una caries han expuesto la pulpa blanda dentro del conducto del diente. Una vez expuesta, la pulpa queda vulnerable a las bacterias, lo que causa infección e inflamación. A medida que la infección avanza y se extiende en este tejido lleno de nervios, puede causar dolor fuerte e hinchazón. Además, la infección puede debilitar el tejido de alrededor y dañar tu mandíbula y encías, lo que con el tiempo lleva a la pérdida del diente.

Durante un tratamiento de conducto inicial, tu dentista o endodoncista accede al tejido blando interno del diente a través de la corona del diente. Luego, quita la pulpa infectada, desinfecta la zona y la sella para prevenir más infecciones. Muchas veces, aunque conservas tu diente original, el profesional coloca una corona sobre la zona para protegerla aún más.

¿Por qué necesito otro tratamiento de conducto?

Sin embargo, como con todos los procedimientos médicos, hay una ligera probabilidad de fracaso cuando se trata de un tratamiento de conducto. Cuando esto pasa, es importante reconocer las señales de que algo anda mal, y entender tus opciones de tratamiento. Buscar a un endodoncista calificado, un profesional que se especializa en tratamientos de conducto, es el primer paso cuando un tratamiento de conducto sale mal.

Si tu tratamiento de conducto falló, puede que necesites otro procedimiento de endodoncia. En la mayoría de los casos, buscar un retratamiento de conducto puede ayudar a salvar tu diente, disminuir tu dolor de conducto y evitar que la infección se extienda. Sin atender bien la raíz del problema, es probable que tus síntomas aumenten y que pierdas el diente. Esto es lo que puedes esperar de un retratamiento de conducto:

1. Primero, tu endodoncista aplica anestesia local y vuelve a abrir tu diente. Puede que tenga que quitar la corona que está puesta, y también quitará el relleno del conducto dentro del diente.

2. Luego, limpiará con cuidado el interior de tus conductos. En este punto, se asegurará de revisar muy bien el interior de tu diente, procurando que cualquier conducto estrecho, curvo o colocado de forma irregular quede bien limpio.

3. Por último, rellenará y sellará los conductos y colocará un empaste temporal para proteger la zona. Tendrás que regresar por una corona lo antes posible para evitar el riesgo de una nueva infección.

Cirugía de conducto: una alternativa al retratamiento

En algunos casos, tu endodoncista podría recomendarte una cirugía de conducto en lugar de un retratamiento de conducto. Puede que necesites una cirugía de conducto en algunas de las siguientes situaciones:

• Para localizar pequeñas fracturas o conductos que las radiografías no alcanzan a captar durante el tratamiento inicial. • Quitar depósitos de calcio en los conductos. • Para tratar superficies de la raíz o hueso dañados. • Quitar la inflamación y la infección alrededor de la raíz.

Una de las cirugías de conducto más comunes es una apicectomía o resección del extremo de la raíz. Con anestesia local, tu endodoncista se asegura de que no sientas dolor ni molestia durante el procedimiento. Con la tecnología más reciente e innovadora, tu endodoncista usa entonces técnicas de microcirugía para abrir el tejido de la encía cerca del diente afectado.

Desde ahí, puede quitar con facilidad cualquier tejido infectado o inflamado. Además, quitará el extremo de la raíz, sellando la zona con un pequeño empaste y colocando suturas o puntos. Si el hueso ha sufrido un daño severo, puede que necesite usar injertos de hueso para favorecer la cicatrización. En general, los pacientes vuelven a su vida diaria apenas un día después de la cirugía. Con el paso de los meses, tu hueso sanará alrededor del extremo de la raíz.

¿Cuáles son las alternativas al retratamiento de endodoncia y a la cirugía de endodoncia?

Un tratamiento de conducto fallido sin tratar es una infección severa. Puede formar un absceso doloroso y peligroso y, en algunos casos, incluso provocar una infección séptica. Cuando se trata de tejido pulpar infectado, si eliges no hacerte un retratamiento de endodoncia ni una cirugía, tu única opción es extraer el diente infectado. Aunque es preferible conservar tu diente original, si es posible, a veces una extracción seguida de un implante es la única opción adecuada.

Una vez que tu dentista extrae el diente, tu mejor opción es hacerte un implante dental que imite la apariencia y la sensación de tu diente natural. Según el diente, el costo de un implante dental está entre $1,500 y $6,000. Además, la extracción en sí puede costar $50-900 por diente.

Preguntas frecuentes sobre el fracaso del tratamiento de conducto

Si crees que puede que tengas un tratamiento de conducto fallido, seguramente tienes muchas preguntas. Aunque la situación de cada persona es totalmente diferente, y lo mejor es consultar a tu equipo de profesionales dentales, aquí tienes algunas respuestas breves a las preguntas frecuentes sobre el fracaso del tratamiento de conducto que pueden ser útiles:

¿Con qué frecuencia fallan los tratamientos de conducto?

De los impresionantes 15 millones de tratamientos de conducto que se hacen cada año, lo que equivale a 41,000 realizados cada día en los Estados Unidos, un notable 89% de esos pacientes reporta estar satisfecho con el trabajo que hacen sus endodoncistas. Se han hecho varios estudios para evaluar la tasa de éxito del tratamiento de conducto inicial. Un estudio publicado en ISRN Dentistry determinó que el tratamiento de endodoncia tiene éxito en el 86% de los casos.

Sin embargo, las tasas de éxito pueden variar según el tipo de profesional de salud bucal que hace el tratamiento. Por ejemplo, un estudio de 2004 encontró que el tratamiento de conducto tuvo éxito el 98.1% de las veces cuando lo hacen los endodoncistas, pero solo el 89.7% de éxito cuando lo hacen los dentistas generales. En general, el tratamiento de conducto tiene éxito aproximadamente el 90% de las veces.